
Invierno de 2006 se le han podado algunas ramas …
En verano sigue creciendo libremente sin casi pinzar, aunque la glicinia, al ser una planta trepadora tiene tendencia a desmadrarse ….

La idea era que el tronco quedase así. No sabía antes de desenterrar las raices si sería posible, pues además la glicinia tuvo una infección de raíces y se secó parte del tronco, el cual se tuvo que limpiar, desinfectar y cubrir con pasta sellante (es el agujero tapado en negro que se vé en la foto). Este invierno nos ponemos manos a la obra.
Las raices parecían en su mayoría sanas y compactas ……Después de una lavadita venía el necesario corte para poder adaptar la base del tronco a la nueva situación.
Corte superficial ………
Y corte final …… no sé si se habrá cortado mucho y luego el arbol no podrá con ello …….
Se transplanta a una maceta ancha y alta tipo cascada para que se acomode más facil a su nueva situación durante unos años. 50% akadama, 50% turba. Espero que el agujero que se ve en la parte de arriba del tronco (fruto de una podredumbre) sea capaz de cicatrizar con el tiempo y cierre un poco la herida …….
Empezando a brotar poco a poco. La idea es ir entrenando las ramas para formar una cascada y que en época de floración caigan las flores hacia abajo suavemente.







Al final se decide plantarlo en el suelo para que engrose el tronco más rápidamente y nos permita avanzar en la creción del prebonsai.

Diciembre de 2006, se saca de la tierra, se le recortan las raices y le damos un primer vistazo al nebari. Salta a la vista que después de 3 años la planta ha evolucionado bien. La idea es sacarlo de la tierra cortar las raices y plantarlo en maceta de entrenamiento, paso previo a la meceta definitiva de bonsai.

Ya plantado y con el ramaje justo, aunque luego aún se recortarán más.




Corteza rugosa de un manzano prebonsai.








