jueves, 27 de enero de 2011

Jardin Frailea del Norte del Uruguay

Jardin

Esta especie de Frailea de abundantes espinas, vive en los departamentos del norte del Uruguay - zona donde se encuentra la diversidad de especies de este género, dado que el sur es dominado por la principal exponente de este género en el país: F. Pygmaea -.
Se encuentra entre la F. Pulcherrimus y la F. Pumila.

martes, 18 de enero de 2011

Novedades suculentofilia 8

Novedades


Cosecha propia



lunes, 17 de enero de 2011

Hierbas Bosque de hayas, evolución

Hierbas
Esta es la historia de los quebraderos de cabeza hasta dar una mínima forma a un bosque de hayas (Fagus sylvatica). Se empezó con 5 plantones de haya y con una bandeja poco artística. Pero sobre todo no había ningún criterio de diseño. Algo como esto.
Con el tiempo, se aprecia que el diseño no se ajusta a los cánones y se va poco a poco modificando el número de arboles, la disposición, etc. Evidentemente tampoco es lo ideal en este diseño.


Nos hacemos con una bandeja adecuada y además de los árboles pretendo colocar algunos elementos que le den consistencia al conjunto. Un par de piedras y posteriormente alguna planta de acento para crear efecto de sotobosque.

Lo primero colocamos las piedras. Para unirlas a la bandeja uso masilla epoxi, que es muy adecuada para que la piedra queda perfectamente fijada. Esta masilla es inocua para los arboles.

Aprovechamos algunas hayas de la bandeja antigua con la ventaja de que forman un grupo por las raices con lo que solo tengo que podar las raicillas sobrantes del total del cepellón. Otros hayas son plantones que por 1 euro la pieza se pueden conseguir en viveros.

La idea es colocar 3 grupos de árboles en la composición uno de 3, otro de 5 y otro de 7, todos ellos impares entre sí, que a la vez hacen impar también el total. Separados por las piedras para dar sensación de profundidad.


Se añade alguna planta para crear aspecto de "sotobosque" tipico de un bosque de hayas. Del tipo musgo y "echeveria derenbergii".

Visión de conjunto del resultado final. El sustrato lleva akadama y mantillo al 50%. Es febrero de 2006, esperaremos a la primavera.

Vista desde arriba del mismo conjunto. La bandeja mide 49 cm de largo, 6 de profundidad y 20 de ancho.

Unos meses después el bosquecillo está así. Aún queda mucho por hacer, hay que reducir la hoja poco a poco densificar el ramaje, .. etc., pero poco a poco va cogiendo la forma adecuada.


Otoño 2006, la hoja tomando esos tonos amarronados.

Primavera de 2007, el sotobosque con las plantas de acento ha crecido. Los árboles han desarrollado ramajes secundarios y hasta terciarios. Hay que seguir pinzando para que se reduzca más el tamaño de las hojas.

Detalle del sotobosque.




viernes, 7 de enero de 2011

Plantas Alimentar el cuerpo, elevar el espíritu.

Plantas

Las cerezas se acabaron hace días, igual que los melocotones de junio....

Las peritas de San Juan están en fase final:



Las ciruelas fresa, en pleno auge...la confitura más rica, junto con la de higo:





Y la promesa de los melocotones de julio, que están a puntito, a puntito:



Bon appétit!.

jueves, 6 de enero de 2011

Increibles Trabajo de madera ullastre pata d'elefante

Increibles En esta serie de posts os presento el trabajo de madera con la makita y la fresa shogun... todo un ahuecado del tronco

LINK


Voila une serie d'images du travaille des bois morts de ce ullastre avec la makita et la fraise shogun... tout le tronc creux!












miércoles, 5 de enero de 2011

Especial Clasificación según su estilo: Raíces expuestas (Neagari)

Especial

  • Raíces expuestas (Neagari):A pesar de tratarse de un estilo que puede adaptarse bien a muchas formas, la característica común a todas ellas es que buena parte de lo que una vez fueron raíces del árbol han quedado expuestas pasando a formar parte del tronco, generalmente hasta la mitad, o incluso los dos tercios de la altura del árbol.

  • Estas raíces visibles pueden dejarse tal cual las formó la naturaleza, se les puede doblar, dar curvas, etc., pero en cualquier caso deben tener el grosor suficiente como para no afectar a la estabilidad de la planta.

  • Se trata de un estilo que busca imitar el resultado de la erosión del suelo causada por la fuerza de los elementos, generalmente el agua, y por tanto suele aplicarse a coníferas pues son estos los árboles más comunes en las zonas en las que se dan estas duras condiciones ambientales.

  • A pesar de que es también utilizado con otras variedades, como por ejemplo ficus.La forma de producir ejemplares siguiendo este estilo, a parte de tomarlos directamente de la naturaleza dejando que sea esta la que haya realizado el trabajo duro de modelado, no es demasiado complicada aunque si muy laboriosa y digna de paciencia.

  • Un primer método consiste en ir elevando, año a año, la planta joven de forma que únicamente las puntas de las raíces entren en contacto con el sustrato. Sustrato convenientemente arenoso para favorecer el desarrollo radical.

  • Para mantener la sustentación, las raíces que más tarde ejercerán esta función así como la misma planta deberán ser sustentadas temporalmente con bastones.

  • El segundo método es el opuesto y resulta algo más sencillo de llevar a cabo. Consiste básicamente en plantar el árbol en un tubo o cajón de una cierta profundidad con un sustrato arenoso. Las raíces rápidamente se dirigirán por si mismas hacia el fondo buscando humedad y nutrientes, aunque para conseguir la textura y corteza adecuadas se deberá ir descubriendo con el paso de los años, poco a poco y desde arriba, un segmento cada vez mayor de raíces. Recortando el tubo, o cajón cuando sea preciso.

  • La ventaja de este método es que las raíces permanecen mucho más protegidas disminuyendo el riesgo general para la vida de la planta, y que no es necesario ningún sistema de sustentación para el árbol.

Blogalaxia: ~ Technorati: ~ AgregaX:

martes, 28 de diciembre de 2010

Increibles plantando

Increibles Empecé mi vida adulta en Río de Janeiro. En mi primer departamento sólo tuve un potus y un palo de agua que me había dejado mi mamá. Los cuidaba por amor a ella porque yo carecía, en ese entonces, de necesidad de verde propio. En los trópicos el verde está donde uno ponga los ojos y la mayoría de los muchos lugares en donde viví en esos años estaba literalmente en el medio de la mata.

Lo único verde que extrañaba cuando vivía en Río eran las verduras, sobre todo la lechuga. No porque no existiesen en el mercado, sino porque las lechugas cariocas de aquellos tiempos llegaban a la venta un tanto mustias del calor. Tampoco era fácil conseguir hinojos, apios, espárragos, repollitos de bruselas, alcaparras o alcauciles. Así que un día, decidí que valía la pena tener plantas si fuese para comérselas y se me ocurrió hacer una huerta. Como no tenía ni siquiera un balcón apelé a mis amables vecinos del departamento de enfrente que tenían un simpático patiecito.

Mis amigos Roberto y Flor abrazaron el proyecto y compartieron conmigo su patio y mis primeras experiencias de huerta. Usamos como maceteros unos cajones de frutas que nos conseguimos por ahí y plantamos sólo comestibles hasta que un ejército de termitas descubrió la madera de los cajones y puso fin a nuestro emprendimiento. No conseguimos cosechar ni una hojita de lechuga para la ensalada.